DECISIONES RÁPIDAS

Plantilla blog - Pastillas GerencialesLas organizaciones se mueven de acuerdo a la velocidad que le imprimen sus gerentes y dueños de procesos y esta depende de las decisiones rápidas que tomen casi permanentemente; se reconoce que las decisiones rápidas que adoptan las personas competentes pueden ser tan buenas como aquellas que se toman en forma prudente y deliberadas; siempre que se esté atento a que tales decisiones rápidas no sean interferidas por toda clase de intereses, sentimientos y emociones personales. Así como podemos aprender a pensar de manera lógica y deliberada utilizando un método, también podemos aprender a hacer mejores juicios instantáneos y con ello contribuir a que la dinámica de la organización sea más eficiente, simplemente educando las reacciones inconscientes del personal para una toma de decisiones rápidas.

Uno de los elementos que nos permiten mejorar las decisiones rápidas es la aplicación de la teoría de la selección de datos significativos, mediante la cual se obtiene conclusiones sobre ciertas situaciones a partir de la selección de unos pocos datos significativos, tal como lo hace el inconsciente que filtra la situación que tenemos al frente, se deja de lado lo irrelevante para concentrarse en lo que realmente importa; de allí que a partir de unos cuantos datos significativos se generan las mejores respuestas frente a aquellas formas más deliberadas y exhaustivas de tomar decisiones. Un ejemplo de deducción a partir de una mínima selección de datos significativos es la utilización del focus group a fin de determinar el impacto en el público de un determinado producto a partir de la reacción de un pequeño grupo seleccionado. Otro ejemplo de la aplicación de esta teoría es como los médicos realizan sus diagnósticos a partir de algunos datos significativos de sus pacientes.

Otro elemento a considerar si queremos mejorar la calidad de nuestras decisiones rápidas es tomar conciencia de la forma como se generan los juicios instantáneos: aceptar que es posible saber sin saber por qué, a veces, este es el mejor camino.

Los juicios instantáneos se producen por efecto de diversos mecanismos mentales. Existen en nuestra mente conexiones entre las ideas acumuladas con la experiencia, a diferencia de otras que no son familiares generándose unas asociaciones más potentes que otras. Es evidente que un dueño de proceso tiene mayor facilidad para tomar decisiones porque está familiarizado con el proceso por lo que sus aportes para la mejora son más significativos.

Ese computador gigantesco que es nuestro cerebro procesa internamente los datos que pueden partir de las experiencias vividas, las personas con las que interactuamos, las lecciones aprendidas, las lecturas realizadas, las películas y programas de TV a los que hemos asistido, y un largo etcétera que se integran para generar una opinión.  Pero cuidado, no estamos libres de nuestras primeras impresiones que influyen en nuestra opinión, las cuales debe controlarse. Las primeras impresiones se originan a partir de nuestras experiencias y del entorno, las cuales se pueden manejar en la medida en que estemos alertas de cómo seleccionamos los datos significativos. Así, el ejercicio de tratar con personas pertenecientes a poblaciones vulnerables nos genera una posición positiva para tomar decisiones rápidas cuando se trata de alternativas vinculadas con personas de bajos recursos. Esta es una forma de tomar medidas correctivas para gestionar y controlar las primeras impresiones reconociendo el enorme impacto en el día a día. Con ello podemos comprender mejor y aceptar el poder extraer conclusiones a partir de la selección de unos cuantos datos significativos.

Por lo general las decisiones rápidas se toman en situaciones en que el personal está sometido a gran presión y poca información; en tales casos no se comparan de forma lógica y sistemática todas las alternativas disponibles. En las condiciones de la vida real el método de la toma de decisiones resulta muy lento. Allí las decisiones se toman sobre la marcha basándose en la experiencia, la intuición y “una especie de simulación mental esquemática”; tal como se observa en el básquetbol que es un juego rápido y complicado lleno de decisiones espontáneas que se toman en fracciones de segundo; de allí que esto explica las muchas horas de entrenamiento para perfeccionar todas las jugadas. Es así que en condiciones de cambio veloz y estrés elevado, propias de las decisiones rápidas, la mejora es proporcional a tener una adecuada formación, normativas y experiencia en las actividades y operaciones de los procesos donde la espontaneidad no es azar ya que tiene que ver con usar la iniciativa y ser innovadores.

Todo esto nos lleva a pensar que las decisiones acertadas muestran dos componentes importantes: en primer lugar equilibrio entre el pensamiento racional y el instintivo; así el responsable de atención al usuario es capaz de intuir las intenciones, necesidades y emociones del cliente por un lado y sabe refrenar emitir un juicio instantáneo de primera impresión; un entrenamiento en tal sentido puede preparar el terreno para mejorar las habilidades de decisión rápida. Otra forma es la de identificar patrones de comportamiento que disminuyan el número de elementos a considerar. La selección de datos significativos y la identificación de patrones llevan consigo la supresión inconsciente de información para elaborar juicios instantáneos.

DATOS BIBLIOGRÁFICOS

Gladwell M. (2006) Inteligencia Intuitiva. España: Punto de Lectura.

Escrito por Julio Dominguez G.

Julio Dominguez G.

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