DISCIPLINA ESTRATÉGICA

Disciplina estrategica - 3010Collins J. (2013) aboga por una cultura de orden teniendo como base a gente disciplinada para obviar la jerarquía, con una metodología estratégica para disminuir la burocracia y una ejecución que evite los controles excesivos. En lo que sigue se resumen sus hallazgos sobre la base de analizar un grupo de empresas que dieron el salto hacia el éxito sustentable para obtener resultados al menos durante quince años consecutivos.

En tal sentido, las organizaciones se agrupan en dos tipos básicos, unas que persiguen muchos fines al mismo tiempo asumiendo el mundo en toda su complejidad; dispersas, difusas e incoherentes moviéndose en muchos niveles sin integrar sus ideas en una visión totalizadora. El otro tipo de organizaciones son las que simplifican un mundo complejo en una sola idea organizadora; un concepto básico que todo lo unifica y lo guía; reduce los retos y dilemas a ideas simples; desecha lo que no se alinea con las ideas guía; entienden que la esencia de una percepción profunda es la simplicidad que la resume en un concepto: una vez comprendido el concepto se sigue adelante con habilidad, imaginación y perseverancia. Tal concepto se utiliza como referencia para todas las decisiones enfocadas a obtener resultados.

El concepto mencionado no es cualquier idea al azar sino aquella que se deriva de la comprensión e integración de tres elementos básicos: en primer lugar establecer en qué actividad puede ser la mejor organización; segundo, cómo, a partir de ello, se puede generar un continuo flujo de fondos y utilidades sostenidas, y en tercer lugar, qué actividades son las que crean una pasión por los resultados. Las organizaciones exitosas basan su estrategia en una honda comprensión de estos elementos, reduciéndolas a un concepto sencillo que le sirva de guía en todas sus decisiones y esfuerzos. Para que esta idea tenga pleno desarrollo se necesita de los tres elementos, ya que si solo se gana dinero en abundancia, se convertirá en una empresa próspera pero no la mejor; si llega a ser lo mejor en algo, pero no se tiene una pasión innata por lo que se está haciendo no podrá ser sostenible para conservar su posición. Y sino puede ser el mejor en lo que hace o si lo que hace no es rentable, no mostrará grandes resultados.

Entender en qué uno puede ser el mejor es persistir en lo que se entiende dejando que las habilidades, y no la soberbia, determinen lo que se emprenda. Dedicándose únicamente a las pocas cosas que se sabe hacer mejor que otros sin distraerse en campos para los cuales no serían los mejores. Se entiende claramente para qué tienen el potencial de ser las mejores y en qué no pueden serlo. Esto hay que distinguirlo de la capacidad básica que puede tener una organización para ser la mejor, pero que no alcanza a tener el potencial para hacerla la mejor de todas.

De hecho, integrar los tres elementos se convierte en una norma rígida de excelencia ya que no basta con tener una fortaleza o capacidad; lo que se necesita es entender en qué puede ser la mejor organización y ajustarse a eso. No basta ser hábiles sin destacar cómo la mejor o abrirse campo en áreas en las cuales no se tenga esperanza de ser la mejor, aun cuando se gane dinero. Es decir, que tiene que sincerarse y tener disciplina para decir “ser buenos en esto no garantiza que se llegue a ser la mejor”. El camino a la grandeza es concentrarse en lo que potencialmente puede hacerse mejor que todos, asignando recursos a los pocos campos de actividad en los cuales se tiene el potencial para ser las mejores.

El siguiente elemento es el económico y esto es independiente del sector donde se ubique la organización ya que se tiene que tener una comprensión a fondo de la dinámica de su economía, desarrollando un modelo de acuerdo a dicha comprensión y esto sobre la base de un “denominador económico único” como clave para entender y penetrar el propio modelo económico. Por ejemplo, la utilidad, por tonelada de acero terminado, por empleado, por región geográfica, por cliente, por marca, etc. Utilizar un denominador económico tiende a producir una mejor percepción de las fuerzas que impulsan dicho motor para mostrar una economía vigorosa y sostenible.

Además, se requiere mostrar apasionamiento por la organización, lo que se hace incorporando entusiasmo como parte integrante del marco de referencia estratégico asumido por directivos y empleados; que estos se apasionen con lo que están haciendo y que dicha emoción sea “honda y profunda” por la finalidad última de la organización respecto a lo que aporta a la sociedad más que por los procesos en sí.

El esclarecimiento del concepto que se logra a través del diálogo y el debate puede durar años, resultando en una comprensión de la fuerza motriz sobre lo que hace que sean las mejores, el motor económico y lo que realmente enciende la pasión. Lo que sigue de esta compresión es la generación de una cultura de disciplina, un verdadero orden estratégico. Allí los individuos actúan de una manera metódica enfocados al concepto. El marco de referencia hace que directivos y empleados actúen con libertad y responsabilidad dentro del sistema de gestión; dicha gente disciplinada extrema sus esfuerzos en cumplir con sus responsabilidades para un ejercicio autónomo, centrándose en el concepto de la organización y desconectando sistemáticamente todo aquello extraño al mismo. De allí que se requiere gente disciplinada con gerentes y colaboradores que crean en el sistema con la voluntad de hacer cuanto sea necesario para que funcione dentro de los límites que emanan del propio sistema. También se requiere disciplina para persistir en la búsqueda de la comprensión del concepto, creando un pensamiento disciplinado en toda la organización expresado en actitudes y comportamientos alienados a este; como consecuencia se incide en la acción disciplinada actuando con extrema diligencia e intensidad,  lo que será imposible si no se cuenta con personal auto disciplinado y sin pensamiento autónomo. Enfocados en hacer lo necesario para ser los mejores en el área del concepto y además buscando la mejora continua. Cuanto mayor sea la disciplina en relación al concepto, mayores serán las oportunidades de crecimiento y contribución.

DATOS BIBLIOGRÁFICOS

Collins J. (2011) Empresas que sobresalen. Colombia: Editorial Norma. Págs.155-182.

 

 

 

 

 

Escrito por Julio Dominguez G.

Julio Dominguez G.

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