EXCELENCIA DEL GERENTE

Excelencia del gerente - 2310Caracterizar a un gerente con sobresaliente se hace sobre la base de individuos que combinan una humildad personal con una voluntad que le permite alcanzar lo que se propone pese a las adversidades; dejan atrás sus necesidades egoístas y las derivan para crear una gran organización; tienen ambiciones, pero centradas en la organización, no para sí mismos. El objetivo del presente es describir el perfil distintivo de los gerentes con un alto grado de excelencia como líderes de organizaciones.

Los gerentes de excelencia combinan los elementos ya mencionados como una dualidad: humildad y voluntad; modestos, de firme voluntad e imperturbables. No permiten que su ego estorbe su visión principal o sea la gran causa que pretende para su organización. Pero no hay que confundir modestia con debilidad ya que la fuerza viene del interior, con una voluntad de hacer cuanto se propusiera; no para beneficiarse siguiendo el camino fácil a costa del interés común, sino mirando siempre la oportunidad de una gran y perdurable organización.

No se trata de hacer las cosas en solitario centrándose en mejorar la reputación, el éxito o el enriquecimiento personal rodeándose de colaboradores débiles y predispuestos a fracasar; característico de aquellos que anteponen el “yo” en todo lo que hacen; aquellos que solo hacen grandes a las organizaciones, pero con ellos; dejando al ausentarse vacíos administrativos y estratégicos que traerán abajo todo lo que se hizo. A diferencia de tales líderes egocéntricos; los   sobresalientes no son arrogantes y su sencillez se ve a cada paso tanto en su vida privada como en la propia organización; nunca se presentan a ellos mismos como los “héroes de la película” ni aspiran a que se les ponga en un pedestal  o como figuras intocables, mostrándose en el centro del escenario: la presencia de enormes egos en la organización favorece la desaparición o la continua mediocridad de la misma; regodeándose de sus grandes realizaciones; por el contrario, actúan como personas comunes y corrientes que producen en silencio resultados extraordinarios, organizando equipos fuertes incluso para la generación siguiente con el propósito de que la organización siga progresando aun en su ausencia.

Toman decisiones firmes para hacer lo que haya que hacer con la voluntad necesaria de forma práctica y diligente. No es un líder solo para servir, se requiere que vaya más allá; que sean movidos por una necesidad imperiosa que raya en una motivación incurable de producir resultados pudiendo llegar a extremos si eso es lo que se necesita para formar una organización perdurable; no se conforman con lo bueno y se lanza para superar las causas de los problemas rompiendo con todo lo que signifique mediocridad, promoviendo  la colaboración de los mejores que encuentre dentro de la misma organización ya que no ha sido demostrado que traer personajes de fuera lleva a obtener resultados sobresalientes.

Los ejecutivos sobresalientes por lo general no hablan de sus rendimientos superiores en la gestión ya que por lo general lo atribuyen a la suerte, buenos colaboradores, antecesores o al contexto favorable, atribuyendo el éxito simplemente por haber estado en el lugar y momento adecuado. Esto es así porque ellos se niegan a atribuir el éxito a una característica personal y lo ven como factores fuera de sí mismos, lo que los lleva incluso a atribuirlo a la suerte. Mientras que cuando las cosas van mal se atribuyen la responsabilidad negándose a atribuirlo a otros o a la mala suerte. Los líderes que no llegan al nivel de excelencia, buscan hacia afuera la responsabilidad por los malos resultados, pero se atribuyen a sí mismos el mérito cuando todo marcha bien; los excelentes por el contrario lo atribuyen a las excelentes personas que colaboran con él y las circunstancias afortunadas para alcanzarlo.

Hasta aquí la pregunta que se cae de madura es ¿Es posible aprender a ser un gerente de excelencia?  Definitivamente existe un tipo de persona que no podrá llegar a ser un líder de excelencia y es aquel que “jamás en la vida podrá supeditar sus necesidades egoístas a la ambición de crear algo más grande y duradero” (Valdes, 2009) puesto que para tal perfil de gerente lo esencial “será siempre lo que pueda sacar personalmente: fama, dinero, poder o adulación; lo que sea, que no pueda crear o contribuir a otros” (Valdes, 2009). La razón es que las ambiciones del tipo de personas para obtener posiciones de poder es contraria a la humildad que se requiere para la excelencia gerencial, lo que se agudiza por la falsa creencia que extraordinarios líderes egocéntricos son los que hacen grande una organización.

Existe otro perfil de individuos que llevan un potencial para evolucionar hasta el nivel de gerentes de excelencia y “empiezan a desarrollarse si se dan las circunstancias adecuadas: reflexión, conciencia de desarrollo personal” (Valdes, 2009)y otros muchos factores aun no teniendo ningún factor impulsor y haciendo una vida normal sin saber cómo llegaron a ser gerentes de excelencia, pero con un factor común a los que lo alcanzan, a saber, el desarrollo interior de la personal hacia los niveles de excelencia.

En síntesis, un gerente de excelencia “muestra gran modestia, rechaza la adulación y nunca se jacta de sus triunfos” (Valdes, 2009) por alcanzar resultados sobresalientes. Motiva en base normas inspiradoras y no en base a su carisma con una resolución por “hacer lo que sea necesario para lograr resultados a largo plazo” (Valdes, 2009). Establece normas que sustentan la creación de una gran y duradera organización, canalizando las ambiciones de sus miembros hacia la propia organización no hacia sí mismos, asegurando la sucesión generacional. Asume la responsabilidad por los malos resultados sin echar la culpa a otros, ni a factores externos ni a la mala suerte; busca siempre asignar el mérito del éxito a otros, a factores externos y a las circunstancias.

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DATOS BIBLIOGRÁFICOS

Collins J. (2011) Empresas que sobresalen. Colombia: Editorial Norma. Págs.31-60.

Valdes, P. (2009). Posicionamiento de ELIQSA en el servicio de mantenimiento a terceros. (Tesis). Universidad de Chile. Santiago de Chile

Escrito por Julio Dominguez G.

Julio Dominguez G.

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