GERENCIA Y RELACIONES INTERPERSONALES

Plantilla blog - 2509En palabras de Aristóteles “el hombre es un animal social” es por ello que se observa una necesidad imperativa de pertenencia al grupo, sea la familia, la organización o un equipo de trabajo; esto explica la necesidad de relacionarse y establecer vínculos con otros seres humanos.

La gerencia en las organizaciones no solo es responsable por los resultados, sino que estos se construyan en un ambiente de cohesión social mostrando capacidad de crear vínculos de confianza con y entre los colaboradores. Enfocarse únicamente en los resultados puede ser contraproducente ante la falta de vínculos armoniosos con los colaboradores. El contexto actual exige la construcción de un ambiente de trabajo centrado en la calidad de las relaciones entre las personas de la organización que favorezca el desarrollo de la autonomía, la creatividad y un enfoque en el bien común. Esto quiere decir que enlazar relaciones constructivas con los miembros de la organización crea un soporte de sostenibilidad para los resultados.

La gerencia debe comprender que no todo es estrategia, estructura organizativa o procesos de gestión; en el contexto en que vivimos cada vez se otorga relevancia a las relaciones interpersonales; no solo se trata de delegar y luego permanecer ajenos y distantes, por el contrario, se requiere un acompañamiento permanente a fin de contribuir a alcanzar los resultados esperados.

La organización es un mundo de relaciones y el gerente tiene el deber de adentrarse en dicha dimensión basada en el bien común, es decir, el bien de todos los que forman parte de la organización y por qué no, de otras partes interesadas. A un nivel de abstracción estamos en un mundo de relaciones y somos seres en relación, nos construimos en dichos espacios y debemos cuidar que estos no se deterioren y pierdan. Los gerentes, como parte de su crecimiento, deben comprender bien que las relaciones interpersonales son esenciales para su desempeño en el trabajo: la inmadurez en el manejo de las relaciones interpersonales pone en peligro el logro de los objetivos organizacionales de manera sostenida.

Los procesos de mejora de las relaciones interpersonales pasan por poner atención a los procesos internos de comunicación, participación en la ejecución de actividades y proyectos e inclusión ante la diversidad cultural, para favorecer que gerentes y colaboradores se conozcan mejor y se relacionen; los impulsos para la mejora de las relaciones deben partir de la gerencia, de tal forma que se promueva una cultura de unión y de trabajo en equipo.

Un modelo que ayuda a reflexionar sobre las relaciones y cómo estas nos afectan, es el llamado ciclo de vinculación o de las relaciones propuesto por Kohlrieser. Los elementos del ciclo de relaciones son: atracción, vinculación, separación y duelo. Esto contiene un concepto clave en el sentido de que las relaciones no son inmutables, ya que ellas mismas muestran una dinámica propia del desarrollo siendo cambiantes en el tiempo. Las relaciones dentro de las organizaciones también son influenciadas por los cambios que se dan en estas; un cambio de jefes, estrategias o en la estructura, entre otros factores; pueden alterar las relaciones interpersonales siendo clave la forma de afrontarlas para crecer aprendiendo gracias a ello; esto marcará la diferencia entre un liderazgo enfocado en los resultados, de aquel centrado no solo en los resultados, sino en la unión y el bien común.

El enfoque en los resultados se  ve enriquecido con el perfeccionamiento de los vínculos con la gente, que conllevan a mejorar el ambiente de trabajo; utilizando un adecuado perfil humano del gerente, calidad de las relaciones entre este y los colaboradores, unión y confianza en el grupo; apuntando a cumplir con la meta de un trabajo a gusto dentro de la organización para el desempeño de las funciones de planeamiento,  ejecución de actividades,  supervisión e incluso las auditorías; buenas relaciones que resultan en el crecimiento de todos los involucrados. Estar en condiciones de identificar limitaciones para construir buenas relaciones interpersonales es un signo de alarma que nos obliga a reflexionar al respecto; esta es tarea de todos, pero prioritaria para el gerente.

En el trabajo se requiere que se desarrollen habilidades de relación que favorezcan crear lazos de confianza, que permitan inspirar a nuestros compañeros de trabajo para que alcancen el éxito, o por el contrario, puedan enfrentar los aspectos negativos que se dan en las relaciones laborales. El proceso de vinculación debe estar exento del miedo a la interacción, dado que de existir, mostrará que la capacidad relacional está restringida, con todo lo que ello implica, de bajar la confianza en el actuar. Cuando se dan limitaciones relacionales, las personas se implican menos en lo que hacen disminuyendo la productividad con todo el impacto negativo que esto acompaña. Mejorar la interacción en la organización significa que el personal se sienta emocionalmente implicado en el trabajo. Entre los elementos que favorecen las relaciones de confianza está lo que se denomina una política de “puertas abiertas”, a fin de que los colaboradores puedan comunicarse libremente con los niveles gerenciales u otros mecanismos indirectos para comunicarse con la gerencia; otra forma es evitar las represalias como consecuencia de tratar de hacer mejorar las cosas, o lo que es lo mismo, tomar posición por una tolerancia al error. Asimismo, crear espacios para que los colaboradores puedan exponer sus ideas en un clima de tolerancia y respeto.

Un medio a la mano para mejorar las relaciones se refiere a la calidad de las conversaciones. La conversación usa la palabra para mejorar, o por el contrario, para empeorar las relaciones, dado que una buena conversación es muy probable que mejore la relación; una conversación mal llevada actuará en sentido contrario. Una conversación efectiva que mejora las relaciones debe contener sinceridad; el miedo a abordar determinados aspectos en la conversación puede limitar al interlocutor llevar adelante una conversación que mejore las relaciones; el miedo domina la forma de acercarnos a alguien por lo que se mostrará rígida y con falta de autenticidad. Una conversación que va en dirección a la mejora de las relaciones son aquellas cuyo contenido es real y relevante para las partes. Un contenido es real cuando abordan temas que importan; cuando esto no se da, en la mayor parte de las veces, se percibirá conversaciones superficiales donde hay un exceso de cuidado en la imagen que se quiere dar, reacción natural de autoprotección cerrándose para evitar traspasar nuestra vulnerabilidad. Una conversación efectiva es aquella caracterizada por ser real y sincera por una parte, y una escucha con respeto y sin juzgar, por la otra.

DATOS BIBLIOGRÁFICOS

Huete L. y García J. (2015). Liderar para el bien común. España: LID Editorial Empresarial. Págs. 133-181.

Escrito por Julio Dominguez G.

Julio Dominguez G.

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