PLANIFICAR EN LAS NUBES

Flyer Planificar en las nubles-1Se habla mucho de la calidad que deben mostrar las organizaciones ya que se asume que da muchas ventajas y busca la confianza de las partes interesadas; para alcanzarla todos los procesos que forman parte de la organización deben aplicar el llamado Ciclo de Deming (planificar-ejecutar-verificar-mejorar) es decir, el alma de la calidad. De acuerdo a lo anterior la calidad está articulada al concepto de planificar.

Planificar es establecer objetivos y procesos necesarios para conseguir resultados de acuerdo con los requisitos del cliente y las políticas de la organización (ISO 9001-2008). La planificación, en términos generales, se distingue como planificación estratégica o de largo plazo y la planificación operativa o de corto plazo.

Cuando observamos una realidad de falta de previsión para enfrentar los fenómenos climáticos, tal como ha sucedido en el Perú el presente año, se puede evidenciar que los gobernantes y funcionarios no han tenido en cuenta numerosos informes sobre las consecuencias de la elevación de la temperatura del mar en los meses previos a la estación de verano, y en consecuencia, la planificación que realizaron no consideró el contexto ni los riesgos asociados a fenómenos climáticos conocidos desde hace más de 100 años y que ya han sido documentados por órganos oficiales, de la cooperación internacional e incluso universidades. No quiere decir que no se haya planificado; se planificó, pero sin tener en cuenta el contexto y los riesgos asociados; incluso podemos ir más allá: no tuvieron conciencia de lo que es en realidad planificar.

Un caso que nos podría explicar lo anterior ocurrió en una reunión reciente de los supuestamente más altos exponentes del conocimiento del país convocados para aprobar un plan estratégico de su organización corporativa. Expuesta la ponencia uno de sus miembros la observó porque no tenía nada que ver con los resultados ni los riesgos asociados invocando que se debería mejorar el proceso de formulación. Los autores del plan estratégico lo defendieron indicando que la observación era una mera teoría y lo que importaba era la práctica, así como tener aprobado un plan estratégico y publicarlo. La observación a la estrategia es que se basaba en los factores vinculados a cada una de las organizaciones miembros de la corporación y no a los resultados previstos de la misma como gremio. Al final el presidente invocó a los participantes que votaran a favor de la propuesta porque la necesitaban. Es decir, se abdicó al derecho de revisión de lo planteado por el formalismo de publicar un documento a cualquier precio.

Los comportamientos anteriores los observamos a diario, así tenemos la aprobación de presupuestos de millones de soles hasta miles de millones de soles para proyectos sin tener expedientes técnicos; esto, sin detenernos a examinar las faltas a la ética que muchos de estos muestran. Ni hablar de los expedientes deficientes, interesados solo en que los costos sean cada vez mayores y no en los resultados de los propios proyectos.

Se olvida que planificar es generar estrategias –cerebro de la organización- como un modelo de decisiones que determina y revela propósitos, objetivos y/o metas; se orienta a producir políticas de desarrollo y planes para lograr los resultados previstos y lo que aspira a ser la organización respecto a su propia cultura y lo que intenta aportar a las partes interesadas. Todo esto se deja atrás cuando tildamos planificar como una “teoría” es decir, como actividad que prescinde de sus posibles aplicaciones prácticas.

Planificar es un proceso organizacional inseparable en muchos sentidos de la estructura y la cultura, distinguiéndose dos aspectos interrelacionados dentro del contexto en que actúa la organización pero que se aíslan para el análisis; uno es la formulación y otro la implantación para lograr resultados. Cuando la corporación a la que hacemos referencia anteriormente le urgía aprobar su plan estratégico, ya se está en la última etapa del proceso de formulación: la aprobación por la máxima autoridad de la corporación. Pero ¿Cómo será susceptible de implantación para su ejecución y lograr resultados un documento que no cumple con los límites del concepto del proceso de planificación?

En el proceso de planificación, la formulación –decidir qué hacer- incluye la identificación de las oportunidades y los riesgos en su contexto, que incluye el medio ambiente conformado por la tecnología, la ecología, la economía la sociedad y la política. Asimismo, se terminará la competencia de la organización para emprender con éxito las posibles soluciones; así, del ejemplo de la corporación si su finalidad es gremial, es decir, que representa los intereses de las entidades asociadas, no serían correctas las estrategias que responden a factores técnicos que identifican a cada una de ellas; lo lógico y práctico sería identificar las competencias en relación a los factores comunes a todas. Es decir, lo que tiene que ver con los valores y aspiraciones de todo el colectivo de sus miembros.  En toda organización la manera como las oportunidades y riesgos se interrelacionan con los recursos y valores debe ser único y original, de allí que las estrategias que consideran los elementos de las partes como factores del todo podría llevar un camino diferente a la obtención de los resultados que se desean.

Escrito por Julio Dominguez G.

Julio Dominguez G.

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