RESPONSABILIDAD GERENCIAL

Plantilla blog - 0506Responsabilidad es el compromiso que recae sobre uno mismo de responder por los resultados a cumplir; es la capacidad de responder por las obligaciones o el celo al hacer o decidir algo. Implica una toma de conciencia en relación a las consecuencias respecto a lo que hacemos o dejamos de hacer sobre los compromisos que asumimos. Trata del comportamiento de generar confianza respecto al cumplimiento de los compromisos adquiridos. 

La responsabilidad gerencial dentro de una organización diferencia las responsabilidades propias de los gerentes generales, de aquella que corresponde a las gerencias intermedias, de línea y dueños de procesos. Al gerente general o CEO corresponde establecer el propósito, la estructura, la estrategia, la cultura apropiada y el talento humano. Asimismo, le corresponde generar un ambiente de confianza y de solución de controversias; toma las decisiones finales para la reorientación de las políticas de desarrollo y sus correspondientes estrategias cuando se requiera. Sin embargo, es común que tales niveles gerenciales incurran en sesgos y se inclinen por determinadas actividades operativas que los alejen de sus principales responsabilidades a las cuales debe estar atento; de otro modo terminarán afectando los resultados globales. Tales sesgos lo llevan a dedicarse a los aspectos operativos alejándolos de las tareas que verdaderamente llevarán al desarrollo sostenido de la organización.

Al observar el desarrollo de las organizaciones exitosas, podemos apreciar que son aquellas con sentido de responsabilidad las que logran desarrollarse a pesar de sus humildes o controvertidos orígenes. Así tenemos países que han soportado el impacto de guerras internas o externas para levantarse posteriormente en el camino del desarrollo; igual sucede con empresas y organizaciones sin fines de lucro. Todas las sociedades y organizaciones que han pasado por esta realidad tuvieron un común denominador: el sentido de responsabilidad como un impulso interno para obtener resultados concretos en el tiempo, manifestando una férrea voluntad para salir adelante.

Las organizaciones exitosas se distinguen por responder incondicionalmente a los retos provenientes del contexto o por las necesidades y aspiraciones de sus miembros. Este marco de referencia es de donde surge la responsabilidad del gerente o de aquellas personas cuya posición implica lograr resultados diseñados por la organización y que exigen alcanzarlos e incluso superarlos. El talento de la organización o grupo relativamente pequeño de personas comprometidas con el desarrollo de la misma por alcanzar resultados y objetivos previstos, esperan que la responsabilidad gerencial se desarrolle lográndola por el hecho de que tal expectativa es manifiesta en dicho grupo. Los miembros del talento corporativo, todos sin excepción, tienen la cualidad intrínseca de la responsabilidad gerencial como una conciencia natural de su competencia como integración de su educación, formación, habilidades, experiencia y porque no, su carácter.

Es importante tomar conciencia de este marco de trabajo, de la responsabilidad gerencial en la medida que dentro de las organizaciones se presentan conductas manifiestas de irresponsabilidad gerencial, por supuesto identificada en aquel grupo mayoritario de personas que están a la expectativa de obtener ventaja sin mayor esfuerzo. Muchas personas asumen cargos gerenciales o se mantienen en ellos para crearse un ambiente de confort, haciendo todo los posible para aparentar compromiso y trabajo pero que no se reflejan en los resultados de su labor; menos al momento de cumplir con las verificaciones y revisiones que realiza el superior jerárquico o el área de control de la organización. Personas con tales comportamientos no están comprometidas consigo mismas ni logran los resultados. Simplemente aparentan: efectividad por el cumplimiento de aspectos accesorios como puntualidad, disciplina y buenas relaciones, pero no logran los resultados que se espera de ello.

El bienestar de la organización dependerá de la potencia del grupo de talentos sobre aquellos que son solo apariencia; cumplen con las actividades y resultados de los procesos incidiendo por ello en la prosperidad de la organización; aprovechan la capacidad de los individuos responsables para formar equipos que potencian sus resultados. La desventaja es que numéricamente el grupo de talentos es minoritario con lo cual la irresponsabilidad puede ser el pan de cada día en la organización y de allí la necesidad de generar sistemas de control a todo nivel.

El irresponsable rechaza los cambios y el control, trata de eludir su responsabilidad cargando sus no cumplimientos a los subalternos; se cree tan perfecto que para él es inútil la supervisión que debe realizar y rechaza las revisiones que le tienen que implementar para la mejora; trata de desviar la atención de las fallas que muestra haciendo responsables a los demás y a las debilidades del contexto.

En organizaciones sin un sistema de control implementado la irresponsabilidad va campear y aparentemente no tendrá solución; implementar un sistema de control consume tiempo pero será una alternativa de solución. Se logra cuando la gerencia superior comienza a medir el desempeño de sus gerentes intermedios y dueños de procesos a través de resultados concretos; de esta manera apreciará objetivamente los hechos dejando la complacencia y la comprensión; deja de lado la incompetencia logrando mayores niveles de productividad y con el tiempo: eficiencia, eficacia, satisfacción, reputación y conductas éticas.

Escrito por Julio Dominguez G.

Julio Dominguez G.

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