ESTRATEGIAS PARA MEJORAR EL PODER DIRECTIVO

d4433e7cc4295f3d880dbab4026c1312_XLArquímedes, reconocido como uno de los científicos más destacados de la edad antigua basado en su descubrimiento de la “ley de la palanca”, sabía que una pequeña fuerza aplicada en un extremo de una palanca podía mover un gran peso, siempre y cuando el punto de apoyo estuviera en el lugar adecuado; esto lo expresaba como “denme un punto de apoyo y moveré el mundo”. Dicho principio, aplicado a la función directiva, considera que se puede influir en la gente para que hagan las cosas aplicando estrategias y/o tácticas en el momento y lugar adecuados.

La clave es aplicar estrategias que multipliquen exponencialmente el poder que proviene del cargo según cómo y dónde se aplique, no tanto en el ámbito formal de la organización sino en el ámbito informal.

Dichas estrategias llamadas en su conjunto capital político, se desarrollan entre dos extremos; en uno se ubica el poder duro que implica llegar a los extremos del autoritarismo y en el otro el poder blando que implica llegar al humanismo; lo eficiente sería encontrar un equilibrio para cada caso concreto, de tal forma de no poner en peligro a la organización.

Para la ilustración de tales estrategias se utilizan diversos ejemplos de la vida práctica en el contexto de las estrategias descritas por Huete L.M. y García A.J.

  • Monopolizar recursos escasos

La primera estrategia de poder, consiste en conservar y centralizar los principales recursos con el ánimo de lograr una posición de dominio para hacer prevalecer los objetivos de la organización. Cuando existe una planificación organizada esto será adecuado puesto que existirá racionalidad en el uso de los recursos, sin embargo, cuando la planificación es deficiente y los recursos se usan para complacer a personas sin una guía racional, la organización estará en peligro. La contradicción es que también acrecientan poder quienes comparten los recursos, haciendo de ello un poder alrededor de quién los reparte. La gerencia es la que normalmente dispone de los recursos pero los tiene que aplicar para cumplir con los objetivos trazados y no para levantar la imagen del gerente  para permanecer en el cargo, lo que es cuestionable; un ejemplo sucedió en el Perú cuando un Ministro fue descubierto distribuyendo cientos de millones en gastos de publicidad en los principales medios de comunicación social para mostrar una imagen positiva de su gestión y peor aún,  censurar y criticar a aquellos sobre los cuales recaerían las reformas que promueve su sector.

  • Control de los mecanismos de premios y castigos

Esta estrategia se refiere, desde el poder duro, a la capacidad de utilizar el temor y el miedo al castigo para generar obediencia; desde el poder blando aplica a la habilidad para generar compromiso trascendente como motivación. En este sentido, las conductas humanas son generadas por la aplicación del sistema de premios y castigos; quien lo controla tiene una gran capacidad para imponerlos a fin de lograr que se hagan las cosas. En un límite están aquellos que usan la arbitrariedad, el abuso de miedo, la violencia física y psicológica y la falta de equidad en la distribución de premios y castigos, como, por ejemplo, en la praxis del narcotráfico o de algunos sindicatos.  La desventaja es que, si no se ponen límites al directivo sobre las consecuencias negativas de su conducta, esto favorecerá su posterior declive por pérdida del poder. Un sistema de motivación e incentivos equilibrado es un gran impulsor y palanca clave para acumular capital político sobre una base ética, porque activa los deseos más nobles y a la vez los miedos más justificados de las personas: fomenta el mérito, promueve el esfuerzo y favorece el compromiso. Tal es el caso de las empresas calificadas como las mejores para trabajar en ellas que aparecen en el ranking de las mejores.

  • Avanzar en múltiples frentes.

Esta estrategia se refiere a ejecutar en paralelo muchas actuaciones para el mismo fin, ya que si alguna de ellas se bloquea es posible que otras se puedan completar, al no ser notadas o porque encuentra menos resistencia. Esto quiere decir que, para un objetivo se generan variadas alternativas; con ello se fomenta la creatividad, el conocimiento de la realidad aplicado a situaciones diversas. Un ejemplo de la aplicación de esta estrategia se ve en los planes de publicidad, que tienen en consideración los diversos niveles socioeconómicos de la población para la venta de productos; también cuando se diseñan planes de incentivos dirigidos a los diversos segmentos de la población laboral.

  • Emprender acciones con astucia

Esta estrategia se orienta a tomar acciones no previstas utilizando el factor sorpresa para que la resistencia sea menor y la respuesta contraria sea más lenta. Mediante la astucia se consigue llevar al adversario al espacio donde tal actuación sea más eficaz, ubicando a la otra parte en desventaja. Es evidente que es una estrategia dura, aun cuando se utilicen medios legítimos para fines nobles. Esta estrategia es usada por los grupos anti mineros, que toman carreteras y declaran la huelga indefinida de toda una comunidad exigiendo negociar con las autoridades del gobierno central, a fin de llevarlas a negociar ventajas subiendo sus exigencias; por lo general tienen éxito porque los gobiernos de turno no se anticipan a los conflictos sociales.

  • Atraer a los oponentes al propio terreno

Esta estrategia, desde un enfoque blando, consiste en sumar las voluntades de los oponentes a la propia causa. Ampliando los acuerdos en una negociación o persuadiendo al adversario que puede alcanzar mejor sus objetivos sumando voluntades. La manera dura de conseguirlo es “comprando” al oponente a través de privilegios personales por lo general ilegítimos.

  • Deshacerse de los oponentes

Consiste en quitar del medio a quien ofrece resistencia. Desde un enfoque duro, incluye la desaparición física tal como lo usan las mafias, y desde el lado blando, dejar al adversario total o parcialmente marginado. Una forma tibia es ofrecer recompensas por el abandono, con lo cual se vence la resistencia que pudieran haber. Es el caso, cuando dentro de la empresa se crea un cargo sin ninguna significación, pero con un nombre rimbombante como “vicepresidente de …”, para alejar a alguien ubicado en una posición incómoda para la gerencia.

  • Evitar el exceso de atención

Metafóricamente es actuar como “submarino”, para avanzar con todo sigilo sin que el adversario sea consciente de ello. Implica igualmente no abrir más frentes de los necesarios.

  • Construcción de una personalidad rica, atrayente, perseverante y ejemplar

Tiene que ver con el cultivo de la personalidad del líder, para suscitar el apoyo y la adhesión de su gente, que, a su vez se proyecta en su líder. Por lo general todos proyectamos en nuestros líderes los deseos y las creencias personales que tenemos más arraigados. La forma de ser y el carácter de los líderes, acaba siendo un motor de futuro.

  • Construir relaciones personales que a su vez tengan poder

Tiene que ver con las alianzas y pactos. Las redes interpersonales e interinstitucionales ayudan a conseguir objetivos, ya que la calidad de las relaciones constituye poder sobre todo en un mundo donde el conocimiento necesario excede al conocimiento que se tenga y que se utiliza para construir relaciones de valor.

  • Formular un proyecto atrayente que concite el interés general

Si se ubican los objetivos personales en un contexto más amplio y atractivo, será más lógico que el resto de personas lo apoye. La calidad de los fines con que se opera puede hacer más por atraer personas a la propia causa que las mejores técnicas de negociación.

  • El auto control

El poder genera patologías que se distinguen por síntomas, como, por ejemplo, creerse por encima del bien y del mal y dar rienda suelta a caprichos y excentricidades; en muchos casos, estos excesos son la causa de la posterior pérdida del poder. El autocontrol, como la habilidad para ponerse límites y ejercer con sobriedad, ayudan a conservar el poder y acrecentarlo; genera credibilidad y fiabilidad, elementos que hacen que la confianza se convierta en un importante instrumento de integración, unión o ambiente contenedor.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

Huete L.M. García J.A. (2014) El Liderazgo y las palancas del poder. Harvard Deusto Business Review. Disponible en:

http://www.luishuete.com/files/harvard_deusto_business_review_jul_2014.pdf consultado el 13 de diciembre del 2016.

Escrito por Julio Dominguez G.

Julio Dominguez G.

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