HACER LAS COSAS BIEN

d108586a-04ff-41eb-b0cb-cda706368956Según el Diccionario de la Real Academia Española innovar es “la creación o modificación de un producto y su introducción en el mercado”. Innovación es “Mudar o alterar algo introduciendo novedades”. En este sentido, todo el personal de una organización innovará cuando incorpore mejoras en los procedimientos a su cargo para alcanzar los resultados de los procesos y estarán en el camino de hacer bien las cosas. Por su lado, los mandos jerárquicos estimularán al personal para que actúen con autonomía para impulsar sus capacidades y habilidades; de esta forma la organización será innovadora porque gestiona con imaginación sus procesos.

La estrategia de una organización es el efecto de su cultura como reflejo de muchas acciones y decisiones  informales tomadas por el personal en el día a día y a través de los años; los planes estratégicos aprobados por la alta dirección tiene poco que ver aunque quisiéramos que tales instrumentos de planificación sean los que pueden realizar los ajustes en un contexto cambiante; sin embargo, las realizaciones siempre estarán en la gente.

En el día a día, las organizaciones exitosas muestran ese algo que las diferencia de las demás y las hace grandes, que es descubierto con los años y es su fuerza incontenible que los lleva al éxito. No se descarta la utilidad de los instrumentos de planificación si son aplicados consistentemente por muchos años porque reflejarán la cultura de la organización.innovar

Es innegable que los instrumentos de planificación y de organización proporcionan un orden adecuándose a la cultura vigente; documentan la visión pero no son la cultura  formando parte del contexto; pero el día a día lo maneja la cultura y esta es la que hace la diferencia en la actuación o realización. En términos simples esta brecha entre estrategia y realización se traduciría en la expresión: “del dicho al hecho hay mucho trecho”.

El espacio que ocupa esta brecha en las organizaciones de éxito está dado por habilidades aparentemente sencillas pero que hacen la diferencia entre las organizaciones. Estos sencillos elementos manejados magistralmente transforman algunas organizaciones en exitosas, son tres componentes que se basan en creer en la dignidad humana, los valores y la autonomía del personal: enfoque al cliente, la innovación y la participación. Estas tres habilidades en el contexto interno de la organización son las que combinadas, se convierten en ventajas distintivas apreciadas en el largo plazo pero construidas en el día a día.

Tal combinación apunta a mejorar la dimensión adaptativa de la organización responsable de la adaptación a los cambios que tienen que asimilar las personas vinculadas a la cultura, a diferencia de la estrategia que es un camino señalado que se incorpora en la llamada dimensión técnica, que por sí sola no podrá generar una cultura de realización efectiva en la organización que si se lograría cuando las habilidades se conviertan en el motor de la estrategia.

Las estrategias formales se tornan efectivas cuando el personal y los mandos jerárquicos muestran habilidades y capacidades, entre otras, las ya mencionadas que resaltan el esfuerzo de realización en base a habilidades para hacer bien las cosas en todas las actividades de los procesos, incrementando los beneficios orientados a los clientes internos y externos; con ello se mejora la eficacia, la eficiencia y la satisfacción generando una mejora de la reputación de la organización.

Existen varias formas de estimular al personal para que adquieran y mejoren las habilidades y capacidades indicadas. Una forma es que se promueva asumir riesgos para generar mayor beneficio a los clientes, con una disciplina de calidad que otorgue un servicio extraordinario al cliente; el personal toma la iniciativa usando su autonomía, consultando con llamadas a expertos de otros niveles y partes interesadas, obteniendo la mayor información para tomar la decisión aún corriendo el riesgo de estar equivocado, esto lo convierte en un tipo de persona emprendedora. La organización debe estar a la caza de este tipo de personas; quienes hagan algo y se arriesguen. Las organizaciones no serían capaces de innovar, a pesar de tener todo a su favor, si dejaran de captar y mantener este tipo de personas.

Involucrar al personal en proyectos horizontales a la organización es otra forma de comprometer al personal para crear nuevas soluciones y mantener la dinámica de creatividad en el personal planteándose nuevos retos. Por su parte las personas que quieran mejorar tales habilidades deben estar atentas a participar como voluntarios en los proyectos de avanzada de la organización.

Las estrategias institucionales se alcanzan  con pequeños triunfos lo que hace que miremos a aquellos que lo hicieron posible para efectos de brindarles estímulo y reconocimiento por la mejora que hacen a los procesos y por los resultados que muestran; lo que estimula a otros a seguir el mismo camino. Dicho reconocimiento no será necesariamente en dinero, puede ser en una mención, en un boletín o en una ceremonia pública; algo pequeño para la jerarquía pero un estímulo valioso para el personal que optan por ser innovador.

aReconocer el ensayo-error es bueno para estimular al personal en la propuesta de soluciones innovadoras. Esto es así, porque no habrá nada nuevo que no esté precedido de errores en un principio; esto es una forma de aprendizaje de ensayo-error lo que  genera un tipo de aprendizaje, crecimiento y éxito. En la organización estos errores que llevan al aprendizaje deben ser estimulados porque son esenciales para la vida y progreso en una organización. En esta época de cambios que exigen mejora continua e innovación, fallar será una exigencia para tener oportunidad de algunos éxitos.

En el mundo actual con el gran avance de la tecnología de la información y comunicación, donde todo se mide, es importante poner a disposición del personal la información relativa a sus procesos y desempeño, y capacitarlos en la forma cómo obtenerla de los sistemas de información ya que esto puede ayudar a  solucionar de prisa una situación problemática de la organización.

Poner en práctica una cultura de resultados es otra forma de alentar la innovación consistente en involucrar a toda la organización a nivel individual o de equipos  en la posibilidad de obtener incentivos por metas logradas. Con ello se obtiene que todos se entreguen y tengan el respaldo para la mejora continua haciendo de ella una forma de vida.

El compromiso con el aprendizaje tiene que ver con la mejora de las habilidades vía la capacitación formal dentro de la organización lo que conducirá a la mejora de las capacidades como elemento de la innovación asegurando más allá que el personal esté preparado para asumir tareas cada vez más desafiantes, se asuma una posición adaptativa ante el cambio, generándose a una actitud de aceptación al cambio en lugar de rechazarlo.

Incrementar el capital intelectual de la organización, a través de los mecanismos enunciados, eleva el valor de la misma por la capacidad y voluntad que reside en cada capital humano de la nómina, está en capacidad de crear por lo menos formas de trabajo más efectivas en base a la mejora continua, lealtad de marca y construcción de la reputación a través de los clientes.

La mejora y la innovación no se logran por obligación sino por persuasión para que se hagan las cosas bien cada día. En este sentido, el trato al personal es como si fueran voluntarios de las tareas que se les asignan con lo cual se creará un ambiente de crecimiento y de entusiasmo por abordar las tareas del día a día.

Para introducirnos en el mundo de la innovación se debe aprender de los que vienen haciendo la tarea y pueden transmitirnos su experiencia, lo que facilita conocer, ensayar y adoptar ideas de otros. Lo anterior se complementa con la lectura de publicaciones que directa o indirectamente estimulan nuestra imaginación.

Referencia:

Peters Tom (2006), Gestionar con imaginación, DEUSTO, Colombia. Páginas 9 a 109.

Escrito por Julio Dominguez G.

Julio Dominguez G.

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