MANEJO DE LAS CONVERSACIONES CRUCIALES

conversacionLas organizaciones son verdaderos espacios de relaciones de allí que relacionarse no solo es una necesidad sino una obligación; esta realidad no es neutra: las relaciones pueden ser mejores o peores; con las primeras se gana y con las segundas hay mucho que perder. Las conversaciones se refieren a todas las interacciones que experimentan las personas a través del coloquio diario y que influyen en nuestras vidas; estas pueden ser normales o cruciales, críticas o claves cuando las opiniones divergen, hay importantes factores en juego, y las emociones son intensas. Los ambientes gerenciales son los que poseen tales características, aun cuando se traten de conversaciones “normales” tales como los diálogos siguientes: hablar con colegas de trabajo cuando se comportan de manera ofensiva o hacen comentarios ácidos; hacer comentarios al superior sobre su comportamiento laboral; hablar con el jefe que viola las regulaciones de seguridad o calidad; criticar el trabajo de un colega; entregar una evaluación de rendimiento desfavorable; despedir a un colega de trabajo; presentar hallazgos de auditoría con no conformidades; negar un aumento solicitado, una rotación de puesto o un ascenso. Tocar cualquiera de estos aspectos convierte un diálogo normal en una conversación crítica o crucial en la medida que los resultados pueden tener un enorme impacto en la calidad de vida de las personas que participan en ellas, más allá de que pueden ser un desafío, algo fastidioso, intimidatorio o desagradable.

Es importante destacar dentro del talento del líder la habilidad de mantener conversaciones y de construir relaciones que superen barreras de comunicación y de relación; se requiere desarrollar el potencial para establecer relaciones valiosas y constructivas, es decir, que añadan valor para las partes y que se puedan considerar del tipo ganar-ganar. Teniendo en cuenta lo que se dice a través de la palabra y de los gestos; una buena conversación es probable que mejore la relación, de esta manera, el talento gerencial mejora o se deteriora en cada una de las interrelaciones y esto es importante en la dinámica gerencial.

idiomasLas conversaciones que construyen relaciones son aquellas cuyo contenido es real e importante para los interlocutores; que se toquen temas que tengan significación, ya que si esto no se da, lo que se genera son conversaciones superficiales, donde cada uno se cuida del otro, con afán de autoprotección cerrándose  para proteger la vulnerabilidad; esto sucede porque un rasgo de la naturaleza humana es alejarnos de las discusiones por temor a que nos afecte o que se empeoren las cosas recurriendo a mensajes evasivos como los que se dán través de correos electrónicos, WhatsApp o llamadas telefónicas evasivas en lugar de tener una reunión en serio. El reto es desarrollar habilidades para afrontar y sostener conversaciones difíciles sobre prácticamente cualquier tema, fortaleciendo las relaciones dentro de la organización; para que esto funcione se necesita hablar con sinceridad de lo que para cada uno es importante, y saber escuchar con respeto y sin juzgar; dominar las conversaciones importantes, inyectará vitalidad a la organización; los grandes proyectos son imposibles de lograr sin el apoyo de otros, sin la construcción de una buena red de personas implicadas. La confianza, el conocimiento mutuo y la unidad de propósito mejora la efectividad y la eficiencia de las relaciones, porque evitan que las personas pongan barreras; por el contrario, se predispone al bien común. Ante la presencia de barreras sustentadas por la lejanía, desconfianza, sospecha, apatía, etc. se tiende a no hablar claro, retrasar la respuesta y provocar malentendidos o reticencias.

La conversación efectiva puede conseguir un cambio en una relación además de otros factores; sin esta es difícil de que se produzca. Para generar conversaciones efectivas ante un escenario caracterizado por el deterioro de las relaciones, el paso más costoso es ser honesto en la primera conversación importante que es la que se mantiene con uno mismo, esto para comprender bien la razón del deterioro de las relaciones; muchas cosas que reflejamos en los demás se originan en auto insatisfacciones. Un segundo aspecto esencial es entender que lo importante no es quien tiene la razón, sino descubrir que postura ayuda a construir la relación, que es lo que apoya el crecimiento propio en forma de contribución al bien de todos; esto contribuye a conectar con el propósito y con un sentido de autorrealización. Finalmente, se necesita llegar a un punto de madurez sabiendo deslindar lo que es el aspecto personal a fin de conducir la conversación a un mayor punto de apertura, conscientes de que nuestra postura no puede ser la más razonable.

Una de las características más importantes de la conversación es su carácter impredecible puesto que por más que la planifiquemos pasarán cosas que escapan a nuestro cálculo. Por ello, surge el temor de que en algún momento no sepamos que decir debido a la respuesta del otro o por un nuevo dato que se ignoraba y que nos desubica pensando que todo estaba bajo control. Y esto es lo que más tememos: “perder el control de la conversación” lo que trae como consecuencia convertir una conversación crucial en una de carácter superficial o con evasivas denotando falta de sinceridad, peor aún, que se pierda el control. Por ello, en las conversaciones cruciales estamos hablando de relaciones y de las conversaciones que las construyen. Un marco favorable que permite aprovechar al máximo cualquier conversación es: poner atención desechando cualquier distractor, focalizándose en la conversación y procurando que nos mueva la mejor de las intenciones; que sea una conversación real no solo un intercambio de palabras y que implique mantener todos los sentidos en la misma, sin eludir la discusión ya que esta podría ser una oportunidad consolidar la relación y en algunos casos salvarla.

En síntesis, la clave de la conversación crucial depende de lo presente que estemos, lo atentos que mantengamos a los que tenemos delante, la intención con que mantengamos la conversación; aun cuando rebatamos y seamos duros en la respuesta; lo importante es estar vivos con un mensaje claro, independientemente de lo que digamos, debemos hacerlo con aprecio objetivo y un respeto grato hacia el otro, a quien se tiene delante; con un claro mensaje de “me importas”. No solo con las palabras sino con los gestos y el tono de voz que lleva significado y con esto también interpretar gestos y tono de voz del otro; si estamos presentes y vivos, las palabras y los gestos serán el mensaje. El buen líder cuando atiende a alguien, parece no tener nada más importante que hacer.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Huéte L. García J. (2015). Liderar para el bien común. LID Editorial Empresarial. España p. 147.

Paterson et al (2004) Conversaciones cruciales.  Disponible en: http://www.misfinanzasenlinea.com/documents/resumenlibro_conversaciones_cruciales.pdf consultado

Escrito por Julio Dominguez G.

Julio Dominguez G.

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