PODER ORGANIZACIONAL

estructura_organizacionalLas organizaciones como grupo social se componen de un conjunto de sub grupos o individualidades que interactúan entre sí para alcanzar resultados integrados, grupales o individuales. En tal sentido, las organizaciones no deben verse como individuos aislados sino como grupos sociales que al querer alcanzar objetivos crean relaciones de poder e influencia. En las organizaciones se necesita del control y regulación de las actitudes y comportamientos de los individuos para mejorar la eficiencia en el alcance de los resultados y a la vez mejorar el clima organizacional.

El poder dentro de la organización se refiere a la imposición permanente de la voluntad dentro de una relación social venciendo toda barrera que lo impida. Es la capacidad para hacer algo, provocar efectos e influir sobre las personas y grupos dentro de la organización. Cuando se dice que un gerente ejerce liderazgo se está aceptando de que influye sobre los demás pudiendo delegar la autoridad más no el poder; puede haber gerentes que a pesar de tener poder potencial que da la autoridad, no lo ejercen porque se ven limitados por su personalidad y por la falta de manejo de las situaciones donde opera.

El poder visto desde la gerencia implica que debe gestionarlo si es que quiere que se hagan las cosas predisponiendo para actuar favorablemente a los grupos de interés internos y externos. Para esto se parte del diseño de estrategias que necesariamente implican considerar el factor de la comunicación organizacional. Utilizando la comunicación se dirigen grupos hacia los objetivos trazados. De allí la importancia de la identificación y manejo adecuado de los símbolos y técnicas comunicacionales.

Cuando se habla de comunicación, por lo general estamos pensando en la comunicación verbal y aún más, siguiendo el sentido descendente a través de los canales jerárquicos; sin embargo, es un conocimiento generalmente aceptado que cuando se trata del poder casi toda la comunicación es no verbal dado que no es suficiente hacerlo de manera verbal.

La identificación de los signos y símbolos que conforman el lenguaje no verbal facilitará la identificación de aquellos que influyen en la toma de decisiones, o de los que generan opinión para que estas sean efectivas, al mismo tiempo que se guía la manera como se percibe quienes ostentan realmente el poder.

Formalmente el gerente es el que tiene mayores recursos para ejercer el poder o influencia ya que desde su posición posee información privilegiada por la autoridad que le confiere el cargo; por otro lado, al haber llegado a esa posición implica tener cierta competencia en base a su educación, habilidades y experiencia que le ha permitido asumir y mantenerse en el cargo; asimismo por el control de los recursos que a su vez es deseado por los demás. Estos elementos serían la base de su poder en influencia siempre que pueda controlar su uso y vencer las barreras de opositores inteligentes, que a su vez pretenden ejercer poder o influencia desde sus propias posiciones, agenciándose de recursos utilizando a la gerencia y aprovechando a su vez sus propias competencias. Para el gerente las cosas se complican porque para poder mejorar su gestión debe empoderar a los demás asignándoles una parte de su poder e influencia mediante procesos de delegación.

Por ejemplo, un Ministro que quiere que su gestión se caracterice por una ejecución eficiente del gasto, aprovecha una norma que le permite crear una empresa privada para comprar directamente un equipamiento muy necesario para implementar sus unidades básicas de ejecución: él tiene el poder de manejar estas compras siguiendo las directivas regulares pero requiere de licitaciones que llevan tiempo porque estamos hablando de cientos de millones. Es decir, el ministro tiene el poder pero lo delega a un grupo de tarea para que realice compras millonarias en forma directa para que el equipamiento llegue de forma rápida a todo el país. Efectivamente el grupo de tarea hace su trabajo y se adquiere el equipamiento. Más adelante se descubre que el descuento por volumen de compras, en lugar de favorecer al sector, va a las cuentas corrientes del grupo de funcionarios a quienes delega el poder a través de testaferros. El Ministro declara que el Estado “no ha perdido ni un céntimo”, pero la oposición lo acusa de corrupto. Como dice el dicho “en arca abierta hasta el más justo peca” a lo que se agrega que “para delegar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado”.  Es claro que la responsabilidad política le corresponde al Ministro pero ante los ojos de los gerentes quedará como un ingenuo “s.m.e.p.”

Existen técnicas de comunicación que el gerente puede aplicar desde la óptica del ejercicio del poder y los resultados esperados. En primer lugar, puede ejercer el poder sin importarle los medios sino el resultado: en estos casos adaptan las estrategias de poder a situaciones particulares empleando la información en su beneficio y los resultados que espera alcanzar; tratando directamente con las personas involucradas en forma persistente y sin medir las consecuencias en el otro, controlando las resistencias sociales con frialdad con un preciso control del medio ambiente que lo rodea.  Desde esta óptica el Ministro debió colocar al personal de su confianza en el grupo de tarea pero a la vez designar un grupo de auditoría formal para el control y un grupo de inteligencia para el seguimiento de los funcionarios; teniendo en cuenta la cultura de corrupción vigente en el país y particularmente en su cartera. Asimismo, no dudar en realizar cambios de funcionarios ante las primeras observaciones o no conformidades en el procedimiento.

Otra técnica es que el gerente cree la percepción en quienes lo rodean, de tener un mayor poder que el que realmente tiene, mediante el uso adecuado de la comunicación a través de los mensajes que transmite. Es decir, a través de mensajes que magnifiquen el efecto de su poder creando una percepción errada en su opositor.

liderazgo-organizacional1El uso adecuado del poder, por otra parte, genera algunos beneficios como por ejemplo: interceder en beneficio de otros que tienen problemas en la organización; ubicar al talento de acuerdo a sus competencias; decidir sobre ampliación de recursos presupuestales; decidir sobre la agenda de la alta dirección y/o implementar la ejecución de políticas y decisiones de la Alta Dirección.

En síntesis, el poder e influencia es una habilidad que el gerente debe desarrollar para obtener beneficios entre los cuales podemos precisar: mejora la posición e influencia en el personal, motiva al talento de la organización, mejora la capacidad de bloquear el actuar de los opositores, neutraliza las influencias inapropiadas, motiva a otros en cuanto a mejorar las actitudes y comportamientos deseables. A su vez, una utilización inadecuada del poder puede afectar el desempeño del personal; un personal que percibe que el gerente tiene una influencia superior eleva su moral, se sienten con un nivel superior de seguridad. Cuando percibe lo contrario, es menos efectivo y su moral decae.

Escrito por Julio Dominguez G.

Julio Dominguez G.

Comments are closed.